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Aula práctica

HALLAZGOS CLÍNICOS HABITUALES EN PERRO CON CONDUCTO ARTERIOSO PERSISTENTE (CAP)-2ª PARTE.

Soplo_Perro_Panacea_vet

En este post vamos a continuar hablando del conducto arterioso persistente (CAP) y en concreto de los hallazgos cínicos más habituales en perros. El CAP es más frecuente en hembras y, aunque existen algunas razas predispuestas, puede ocurrir en otras razas y ocurre comúnmente en perros mestizos.

Algunas razas de perro con predisposición a CAP
  • Bichon Frise
  • Chihuahua
  • Cocker Spaniel
  • Collie
  • Springer Spaniel
  • Pastor alemán
  • Keeshond
  • Maltés
  • Perro pastor inglés
  • Caniche
  • Pastor de las Shetland
  • Pomerania
  • Yorkshire terrier

La mayoría de los perros tienen un CAP I-D, están asintomáticos y se presentan con un soplo de grado alto (normalmente con frémito), continuo, y presente en el área especifica del CAP. Es importante auscultar a los cachorros, en una zona ligeramente periférica a las áreas convencionales de auscultación como el ápex izquierdo (válvula mitral), la base izquierda (aorta dorsal y pulmonar ventral) y el ápex derecho (válvula tricúspide). El soplo del perro con CAP tiene habitualmente su punto de máxima intensidad en una zona un poco dorsal a la base cardíaca en el hemitórax izquierdo.

Otra característica típica de los cachorros con CAP es la presencia de un pulso femoral “saltarin” a la palpación causado por una presión diastólica más baja de lo normal con el consiguiente aumento de la presión de pulso que es el reflejo de la diferencia de presión entre la sístole y la diástole.  

Dispositivo-ACDO_Panacea_VET

En una radiografía lateral se observa el tórax de un perro tras la implantación de un dispositivo ACDO (Amplatzer Canine Ductal Ocludder; Flecha blanca). El lugar del ACDO indica visualmente la zona donde se encontraría a menudo el punto de máxima intensidad a la auscultación. Esta zona está situada ligeramente dorsal a la zona de auscultación de la base cardíaca (zona roja) y ápex (zona azul).

Un “truco” útil para diferenciar la presencia de soplos sistólicos, diastólicos o continuos es la palpación simultáneamente, a la vez que se ausculta, del pulso femoral, que ocurre en sístole.  Además, el soplo en muchas ocasiones irradia amplia y sonoramente a ambos lados del tórax, y puede ser difícil precisar el punto de máxima intensidad mediante la auscultación. En estos casos, la palpación puede ser muy útil: el punto de máxima intensidad coincidirá con la localización anatómica del frémito.

CAP I-D

El CAP I-D causará una sobrecarga de volumen y un aumento progresivo de tamaño de la arteria y venas pulmonares, y el atrio y ventrículo izquierdo. Con el tiempo puede existir un progreso hacia fallo cardíaco congestivo izquierdo (edema pulmonar). En este último caso, los perros se presentarán, además de con el soplo característico, con signos clínicos clásicos de fallo cardíaco izquierdo tales como taquipnea y taquicardia acompañado en ocasiones de crepitaciones a la auscultación, tos, o signos clínicos de colapso circulatorio. Además, en la mayoría de los perros con CAP, existe una remodelación cardíaca y un aumento del tono simpático que pueden ser substratos para la aparición de arritmias supraventriculares o ventriculares que podrían detectarse durante el examen físico.  

CAP D-I

En los pacientes con CAP D-I la presentación clínica es muy diferente.  Estos pacientes no presentarán soplo y el signo clínico más habitual será la aparición de debilidad del tercio posterior durante el ejercicio, debida a una hipoxemia diferencial que afecta a la parte caudal/inferior del cuerpo. Menos habitualmente estos pacientes pueden presentar con signos más difusos de hipoxemia, como intolerancia al ejercicio; o, signos clínicos debido a consecuencias directas del síndrome de Eisenmenger (en el que la hipoxemia crónica causa policitemia secundaria apropiada), tales como letargia o convulsiones. 

En el siguiente post os contamos más cosas sobre el CAP: diagnóstico, tratamiento y pronóstico.